El grupo Nozar, controlado por la familia Nozaleda, ostenta una serie de intrincadas inversiones que no tardarán en sentir las implicaciones del terremoto provocado por su concurso.
Cuando la teoría de la recuperación intentaba despuntar en algunos discursos políticos de nuestro país, la cruda realidad ha vuelto a imponerse. La inmobiliaria Nozar presentó ayer el concurso de acreedores -antigua suspensión de pagos- tras haber apurado hasta el último día todas las opciones de renegociación de 700 millones de su deuda. La compañía de la familia Nozaleda engorda así la lista de inmobiliarias arrastradas al concurso por la crisis -en su caso, con el dudoso honor de ser uno de las mayores- y reabre una herida que parecía algo cicatrizada: los hundimientos de grandes inmobiliarias habían pasado.
Informacion Plataforma Afectados NOZAR llamen al Tfno 644442550